Today’s revelations about Cesar Chavez and his sexual abuse of women and underage minors are shocking, incredibly disappointing, and deeply painful. This goes completely against our commitment to justice and community empowerment.
To the survivors: we believe you. We honor your courage, and we are very sorry for the harm you have carried in the shadows for so long.
The Cesar Chavez Foundation acknowledges the prevalence of the abuse of women and children. We are committed to restorative justice and healing for those who have been harmed, and to ensure our organization reflects the dignity and safety every person deserves. We are working with leaders in the field of sexual abuse and trauma. With their help, we will figure out the best ways to support this work through the Foundation and be part of the broader solution to raise awareness and prevent mistreatment of women, especially in the communities we advocate for.
The Movement was never about one man – it belonged to the people who built it, and it belongs to the communities we continue to serve today. The Movement was built by thousands of ordinary women, men, and families from all walks of life who sacrificed for justice they believed in. Their contributions and the communities they transformed, belong to all of them. They cannot and will not be erased.
Although these revelations change how we remember Cesar Chavez as a person, it does not change our commitment to social justice and community empowerment.
Today, our organization is carried by hundreds of women and men dedicated to our mission of inspiring and transforming communities. Our work centers on serving people through affordable housing, education, economic opportunity, and community development.
With the full support of the Chavez Family, we are actively engaging in a necessary conversation about our organization’s identity – one which we will approach with the seriousness, community input, and care it deserves.
We invite our partners and community members to join us in this critical moment to uplift our core values.
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Declaración de la Fundacion César Chávez
Las revelaciones de hoy sobre César Chávez y su abuso sexual de mujeres y menores de edad son impactantes, increíblemente decepcionantes y profundamente dolorosas. Esto va totalmente en contra de nuestro compromiso con la justicia y el empoderamiento comunitario.
A las sobrevivientes: les creemos. Honramos su valentía y lamentamos profundamente el daño que han cargado en la sombra durante tanto tiempo.
La Fundación César Chávez reconoce la prevalencia del abuso hacia mujeres y niños. Estamos comprometidos con la justicia restaurativa y la sanación de quienes han sufrido daños, así como a asegurar que nuestra organización refleje la dignidad y la seguridad que toda persona merece. Estamos trabajando con líderes en el campo del abuso sexual y el trauma. Con su ayuda, determinaremos las mejores formas de apoyar esta labor a través de la Fundación y de ser parte de la solución más amplia para crear conciencia y prevenir el maltrato a las mujeres, especialmente en las comunidades por las que abogamos.
El Movimiento nunca se trató de un solo hombre; perteneció a las personas que lo construyeron y pertenece a las comunidades a las que seguimos sirviendo hoy. El Movimiento fue construido por miles de mujeres, hombres y familias comunes, de todos los ámbitos de la vida, que se sacrificaron por la justicia en la que creían. Sus contribuciones, así como las comunidades que transformaron, les pertenecen a todos ellos. No pueden ser borradas, y no lo serán.
Aunque estas revelaciones cambian la forma en que recordamos a César Chávez como persona, no cambian nuestro compromiso con la justicia social y el empoderamiento comunitario.
Hoy, nuestra organización es impulsada por cientos de mujeres y hombres dedicados a nuestra misión de inspirar y transformar comunidades. Nuestro trabajo se centra en servir a las personas a través de vivienda para personas de bajos recursos, educación, oportunidades económicas y desarrollo comunitario.
Con el pleno apoyo de la familia Chávez, estamos participando activamente en una conversación necesaria sobre la identidad de nuestra organización; una conversación que abordaremos con la seriedad, la participación comunitaria y el cuidado que merece.
Invitamos a nuestros socios y miembros de la comunidad a unirse a nosotros en este momento crítico para reafirmar nuestros valores fundamentales.
